Círculos

Hoy al despertarme por la mañana, oí llover. Y entonces pensé que la vida, a veces, te presenta círculos…

Hace exactamente tres meses empezaba a trabajar para la empresa de eventos en la que estoy. Me habían hablado muy mal de esa empresa. MUY, pero que MUY mal.

Cuando me mencionaron el puesto vacante, con lo que a mí me gusta pensar ideas y organizar, mis ojos hicieron chirivitas… chirivitas que giraron a la inversa al oír el nombre de la empresa en cuestión…

Han sido tres meses de estrés, ataques cardiacos, tila y lloreras, ansiedad, más estres y cabreos. Meses de facturas, ivas, liquidaciones y demás papeleos. Meses de querer dejarlo e irme por la puerta, meses de cansancio, agotamiento y caos.

Pero meses de eventos y proyectos. Meses de felicidad y realización personal. Meses de producción y coordinación. Meses de levantarme inspirada con un sueño y una misión. Meses de despegarme de las sábanas al vuelo. Meses de atravesar feliz y orgullosa la ciudad porque en cada esquina teníamos un evento, montado o por organizar.

Hoy, tres meses después de haber entrado, se produce, con la renovación de mi contrato, un cambio profundo en el mismo. Dejo mi puesto en Secretaría de Dirección y paso a un departamento creado específicamente para mí: Coordinación de proyectos. Ayer cuando me lo comunicaron estaba en una nube y hoy, dando un paso hacia mi sueño, entrando en una etapa… y cerrando otra. Recuerdo mi primer día. Cuando, antes de los pasados tiempos de sol y cielos despejados navideños, encontré justo delante aparcamiento, y entré llena de ilusión por la puerta, con mi gorrito de lluvia y viento.