Festas do Albariño 2014 y Juan Magán

Íbamos a emitir el programa de radio desde la Fiesta del Albariño en Cambados.

Iba a ser mi primer directo…

Yo toda ilusionada en el coche dirigiéndome al lugar, se me inyectaba adrenalina cada vez que sonaba una canción de Juan Magán, a quien iba a entrevistar.

Llego a Cambados.

No está el director del programa.

Pregunto a todo quisqui por el puesto de radio, si han visto un set de radio montado.

Pregunto a todo quisqui del ayuntamiento dónde está instalado.

Porque pregunto a quien tengo que preguntar, al director, y no me da contestado.

Habíamos quedado a las 11, para empezar el directo a las 12.

Y dan las 11:10. Las 11:30. Las 11:40…

Yo poniéndome nerviosa.

A vueltas con el ayuntamiento, que me llevan a un edificio, y a recorrer las calles, a ver si encontramos algo instalado de un puesto de radio.

Las 11:45.

Y el director sin contestar.

Las 11:50.

¿Alguien sabe dónde se va a instalar?

11:55.

-¡En cinco minutos están en el aire!-dice alguien por allí.

Faltan tres minutos. Faltan dos, uno…

Lo odio.

Siempre igual, quedas con él en un sitio, y ni llega a la hora… ni sabe llegar, siquiera.

La semana pasada, en la fiesta en Marín de la cigala, al terminar habíamos quedado en ir a grabar un reportaje a un hotel cercano a la playa.

-¿Qué playa es? -Le pregunto antes de salir de casa, puesto que había ido a recoger, rauda y veloz, mi biquini para disfrutar de la playa una vez acabada la sesión.

-Cabezas de tiburón. Hay un chiringuito- contesta.

-… ¿Cabezas de tiburón? ¿¿Ese es el nombre de la playa?? Pregunto por whatsapp, asombrada.

-Sí.

Pues vale…

Así que ahí estoy yo, buscando por Bueu adelante, una playa llamada “Cabezas de tiburón”. Que además tiene un chiringuito.

Veo los letreros de las playas de Bueu, pero ninguna es.

Aparco en el paseo. Pregunto en un bar.

A nadie le suena una playa con tal nombre.

-Tiene un chiringuito -añado, para mayor información.

-Hombre, una playa, con chiringuito… hay muchas …

Pregunto de nuevo al director.

-Me dice que hay unos pufs en el suelo. Y que está en una recta.

-¿Será Agrelo? ¡Eso es Agrelo! El que tiene un chiringuito en la playa con pufs en el suelo! ¿Hay un hotel que se llama hotel Bueu o algo así?

-No -responde contundente el director.

-Pues está en una recta, ¡y es la única que tiene pufs en el suelo!

Le pregunto a una clienta del bar. Me da la razón.

Así que decido dejar el coche donde lo tenía aparcado e ir andando.

10 minutos después llego a Agrelo.

Efectivamente, allí está el chiringuito, con pufs en el suelo. Está en plena recta y el hotel se llama Bueumar.

Como aún no habían llegado, les indico dónde estoy exactamente y me tumbo a tomar el sol.

Cuando me levanto… allí los veo. En el chiringuito, tan tranquilos…

-¿Ves? ¡Era aquí donde te decía! -me salta.

Yo ahí ya tenía las neuronas calientes, y no precisamente por el sol.

-Vamos a ver, ¡estamos en Agrelo!

-¡Y yo qué sabía el nombre de la playa!

-Pues si no lo sabes ¿por qué no me dices QUE NO LO SABES?? Es más, ¿por qué me dices todo contundente que Agrelo NO ES?? Te digo que Agrelo es la única que tiene pufs, que están en la recta, que el hotel se llama Bueu… ¡y me dices que no! A ver,¡vuelves a una loca! Y de dónde sacas que se llama “Cabezas de Tiburón”???

-Claro, ¿no ves que ahí encima del tejado del chiringuito hay unas figuras de cabezas de tiburón? Dice todo calmado.

Ay la madre. Yo lo estampo. Os lo juro. Yo lo estampo. Por muy director que sea de radiotelevisión.

-¿Y tú eres reportero y locutor? ¡Pues muy mal te orientas! ¿No sabes preguntar?

Y yo buscando como una imbécil una playa con chiringuito por Bueu adelante, ¡dame paciencia Señor!

Total, que tras la precedente experiencia, deshecho la idea de que vaya a presentar mi primer directo.

Al rato, aparece mi compañera, con los ojos rojos, hinchados:

-¡Lucía!

Cómo no, habían estado grabando en otro evento hasta las tantas, por variar.

Total que nos quedamos sin directo… hasta el domingo, aún menos mal…

Pero lo cierto es que a pesar de todos los contratiempos, lo disfruté un montón. Tanto de locutora hablando con mis compañeros en directo como buscando gente por la calle para entrevistar, puesto que nos habían fallado algunos invitados para el programa.wpid-dsc_0148.jpg

Y lo segundo mejor, o lo primero, la entrevista a Juan Magán. ¡Era mi primera entrevista para la tele! (Bueno la segunda, la primera había sido por la mañana, a una chica cuyo niño, que llevaba en brazos, me sacó por los aires la alcachofa del micrófono, yo me quedé a cuadros, que no sabía si tenía que seguir hablando como si nada o volverla a entrevistar, jajaja).

Llegamos a los camerinos, llegó él, y me dispuse a hacerle mis preguntas, toda nerviosa puesto que teníamos poco tiempo, y estaba no sólo con él sino rodeada de todo el equipo técnico, cámaras, más cámaras, fotógrafa, director y representante.

Pero salió genial, la verdad es que salí muy satisfecha y me dijeron mis compañeros que lo hice fenomenal.

 

wpid-img-20140803-wa0023.jpgY después nos permitieron grabar en el escenario. Esto de estar el DJ pinchando música que te gusta, tu compañera cámara haciendo planos de toda la gente alzando las manos y saltando abajo, y nosotras arriba, sobre el escenario y yo a unos metros, bailando detrás del telón… ¡eso sí que es un subidón!

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Y después por otro lado, con lo que me quedo de estas fiestas en Cambados, es que la gente es muy amable aquí y muy simpática. Nuestros amigos de una bodega nos invitaron a comer. Otros de Chantada, que estaban en una caseta de vino, entrevistándolos, decían a la chica que estaba atendiendo:

-Muller, ti non te animas a salir na tele? Anímate oh!

-Que no que no!

-Non ves a tele qué juapa te pon? Mira esta rapaza! -Y me señala- Póñenche ahí un filtro de esos…

-Jajajaj, sí sobre todo en directo ajjaajjaja.

Después me encuentro a unos en otro stand.

Me quieren invitar a bailar, beber y algo de picar.

Y yo que no que estoy trabajando.

Pregunto por el dueño, para hablar con él.

-É ese de ahí.

-Ah, vale, gracias, pues hablo con él -indico.

-Ti mira -añaden los que me querían invitar a beber, con desprecio, refiriéndose al dueño- un bodeguero… cunha botella de ajua na man. Non ten crédito ningún. Un bodeguero no día de hoxe tiña que estar borracho polo menos.

Jajajaja.

Después yo me iba y no querían que me fuera. Y claro, con las canciones que sonaban de un grupo tocando, ¡aprovechaban todos los tantos!

Porque justo cuando iba a arrancar, se escucha cantar:

-¡Que la detengan!

Y los otros:

-¡Que la detengan!

-¡Vivan los novios! -Grita uno.

-Falta que canten as mil mariposas -dice otro.

Jajajaj

-Pero toma ahí unha copa muller

-No que tengo que conducir

-Toma unha de salchichón -dice otro

-No, que ten que conducir

Jajajajja

Cuando me consigo despedir, termino mi trabajo y me dirijo al coche.

Los cambadenses, amables hasta el último minuto.

Llego a donde lo tenía aparcado.

-Enseguida, otro coche para a mi altura.

-Vas a saír?

-Sí… -digo revolviendo las cincuentamil cosas que llevo en mi bolso- si encuentro las llaves claro!

-Axúdoche eu!

Jaja, desde luego, nunca había vivido las fiestas del Albariño tan desde dentro, de una forma tan especial…