El médico me ha recetado una chincheta

Hoy he ido al médico. Pero mi médico no es un médico normal. Como cualquier médico, el mio podría haberme recetado tranquimacín contra el estrés,  tranquilina contra el exceso de adrenalina y dormidina forte para los ataques de ansiedad.

Pero no.
Mi medico me ha mandado a la ferretería. Y no a que me aprieten algún tornillo que se me haya podido caer, si no muy claramente,
A POR UNA CHINCHETA.

-Y eso… ¿¿para qué?? -Pregunto yo, desconcertada.
-Primero quiero que consigas una chincheta.
-De acuerdo.
-Pues bien -explica muy correctamente mi médico- cada vez que tengas ganas de saltar, cabrearte o que algo te siente mal, aprieta la chincheta.

-Pero ¿para qué? -sigo interrogando.
-Muy fácil. Tu cerebro asimilará de este modo la acción que acabas de realizar (cabrearte) con un castigo.
-Vale, empiezo a entender… es como lo del perro al que le ponen el hueso…
-Efectivamente. Se llama condicionamiento de Pavlov. Pavlov era un científico que hacía sonar una campanilla cada vez que daba un hueso al perro. Para el perro esto se convirtió en un hábito, de modo que cuando  Pavlov hizo sonar la campanilla sin ningún hueso,  el perro ensalivaba automáticamente por el reflejo asociado.

-Entiendo …
-Pues tú lo mismo. Cada vez que te cabrees, pienses algo negativo o re comas mucho la cabeza, pínchate un dedo ligeramente con la chincheta y di: ¡¡BASTA YA !!!

-Suena un poco doloroso, pero si dices que funciona… lo intentaré.

Entonces, mientras tomo nota en mi libreta como paciente aplicada que soy, listando los benedicios de pincharme con una chincheta (prestar mayor atención al momento presente, detectar pensamientos o actitudes negativas, mayor control de la situación, disminución del número de cabreos, mayor concentración y receptividad a lo que me dicen los demás…

-¿Quieres regaliz? -me interrumpe mi médico.
Suele masticar un palito de regaliz natural durante la consulta y siempre le digo que no. Pero hoy, quise probar.
Cojo un palito. Lo observo e intento morder.
-Pero esto… ¿Cómo se come? (nunca mejor dicho).
-Tienes que rascar una esquinita y sacar una fibra con los dientes que es la vas masticando.

La cuestión es que, aunque parezca un médico poco convencional,
En la cosulta de hoy me ha parecido que, gracias a sus consejos, ya  logro  estar un poco mas atenta, receptiva a escuchar y con paciencia.

O sea, que estoy segura de que la receta de la chincheta funcionará…

¿Sabéis que hoy hace un día de lluvia estupendo? Aunque yo con mi gabardina marron glasé y mi palito de regaliz en los labios… ¡parezco la inspectora Gadget también!!