Todo lo que sube, baja, como dice la canción

Está claro, si ya lo dice la canción.
Este post trata sobre el subir y el bajar. Y sobre mi madre. Todo sobre mi madre.

Estoy con el móvil en mi habitación.  Llega ella.
Le pregunto:
-Mamá ¿sabes qué estoy haciendo con el móvil?
-¿Qué?
-Comprar un regalo. Como tengo un cumpleaños por la noche y no me da tiempo a pasar por la tienda, lo estoy escogiendo por internet. Y hace poco estaba subiendo el curriculum para una oferta.

Se queda mi madre unos segundos pensativa. Enseguida contesta:
-Estos adelantos… A ver si eres capaz tamén de subir a jaliña parriba que se lle escapou á veciña.

-Jajaja
-¡Como agora vai todo por internet! -argumenta.

Ella en cambio es más de recurrir a la sabiduría tradicional:
Para solucionar el conflicto con la gallina, fue de noche, momento en que el animal no ve bien y además está haciendo nido, con lo cual la pudo atrapar con más facilidad y pasarla por encima de la verja a la finca de la vecina de dónde se había escapado.

Hoy, la última.
Estábamos en la cocina, y me dice:
-¿Me puedes bajar un paquete de pan?
-¿Un paquete de pan?
Cuando me acerco, estaba intentando bajar un paquete de pan de molde de la parte de arriba del armario con el gancho de la cocina de hierro, que tiene un tope al final.
-A ver que te ayudo -digo yo, estirándome y cogiendo el paquete con los dedos.
-No no, ahora déjalo ahí-dice, firme. Imagínate que es un concurso y que lo tengo que bajar yo de ahí.
¡Y al final lo consiguió!

Comprobado. Todo lo que sube baja, si no es por la ley de la gravedad es por ley maternal. Y aún diría más, todo lo que baja, sube (como la gallina de mi vecina…)